Y verás el resurgir poderoso del guerrero,
sin miedo a leyes ni a nostalgias;
y caer mil veces más, y levantarse de nuevo,
sin más bandera que sus güevos.
sabían donde se metían... prepararon las trincheras, las baterías anti-aéreas, las minas y a sus soldados. Lanzaron una serie de ataques sorpresa, y ganaron la conquista de una ciudad. Con ello comenzó la guerra. Estaba claro que el enemigo tomaría represalias, así que se prepararon.