Y verás el resurgir poderoso del guerrero,
sin miedo a leyes ni a nostalgias;
y caer mil veces más, y levantarse de nuevo,
sin más bandera que sus güevos.
Cuando son demasiados los pensamientos, cuando estos se vuelven oscuros y polvorientos cuando el cansancio congela mis movimientos cuando parece que lo que pensaba era mentira cuando siento que no tengo compañía Cuando recuerdo que nunca nadie entendió mi vida
Cuando el horizonte pinta oscuro y tormentoso Cuando la razón me dice que busque donde esconderme Cuando lo evidente me aplasta, y me niego a entenderme Cuando tomo consciencia de lo tenebroso
Cuando la perspectiva del fracaso desconcierta mis pasos Cuando ni siquiera recuerdo como se daba un abrazo Cuando estoy completamente solo...y rodeado Cuando nadie me apoya..y escapo a mi tejado
Cuando sólo la música me mantiene calmado Cuando siento el peso del universo en mis hombros cansados Cuando recuerdo que no tengo ojos que mirar boca que besar ni lugar al que escapar, Cuando todo esto me tiene encadenado
¿Sabéis qué hago?
-Cierro los ojos, destierro el pasado, aprieto los puños, avanzo un paso, miro al frente, salto del tejado! aprieto los dientes y corro como un desesperado, y ni la lluvia, ni el viento, ni el cansancio ni la desesperanza... ¿De qué habrá servido soportar tanto si ahora me veo aquí parado?
Yo no me rindo, ni dejo de soñar, si lo hiciera de nada valdría todo lo jugado. Quizás esta sea la razón de mi fracaso, no aceptar la derrota, escribir en prosa cuando no toca...
Pero es lo que soy, y lo que quiero ser.
Allí están todos, donde quieren estar, aquí estoy yo, donde quiero estar. Sólo fallan algunos detalles